Registro horario para tiendas y comercios: guía práctica

Abril 2026·6 min de lectura·Equipo Ficharoo

Una tienda de ropa, una frutería, una ferretería o un bazar son negocios que la gente no suele asociar con problemas de cumplimiento laboral. Pero el Real Decreto-ley 8/2019 exige exactamente lo mismo en el comercio que en cualquier otro sector: registrar la hora exacta de entrada y salida de cada empleado, cada día que trabaje. Desde el primer empleado por cuenta ajena, sin excepción.

En este artículo analizamos los retos específicos del comercio minorista y cómo resolverlos con un sistema que no añada trabajo extra a la gestión del negocio.

Los retos del control horario en el comercio

1. Aperturas y cierres irregulares

El comercio tiene temporadas altas (rebajas, Navidad, vuelta al cole) en las que la tienda abre más horas o en días que habitualmente está cerrada. Festivos locales, domingos de apertura autorizada, horarios extendidos en diciembre… El registro tiene que funcionar igual cualquier día del año, sin reconfigurar nada.

2. Empleados con contratos muy distintos

En una tienda pueden convivir una empleada a jornada completa, otra a media jornada de mañanas y un refuerzo de tarde que trabaja solo los viernes y sábados. Sus horarios no tienen nada que ver, pero el sistema de registro tiene que tratar a todos igual: capturar la hora real de entrada y salida de cada uno, cada día.

3. Personal de temporada

En Navidad, en rebajas de enero o en verano, muchos comercios contratan personal de refuerzo por semanas o meses. Darlos de alta en el sistema de fichaje tiene que ser tan rápido como hacerles el contrato — y quitarlos cuando termina la temporada, igual de fácil.

4. La tentación de no registrar las horas extra

Es frecuente que en un comercio pequeño los empleados echen horas de más en picos de trabajo «sin que conste». Esto expone al empresario a dos riesgos: una denuncia del trabajador por horas no pagadas y una sanción de la Inspección por registros que no reflejan la jornada real. El registro preciso protege al empleador tanto como al empleado.

Los registros incorrectos también se sancionan

No basta con tener un registro: tiene que reflejar las horas reales. Si la Inspección de Trabajo detecta que el registro no coincide con los horarios reales del comercio (por ejemplo, comparando con las grabaciones de cámaras o las declaraciones del personal), la multa puede ser igual de alta que si no hubiera registro. Las sanciones van de 751 € a 7.500 €.

El cuaderno en la caja no sirve

En muchas tiendas pequeñas se usa un cuaderno junto a la caja registradora donde los empleados anotan la hora de entrada y salida. Este sistema tiene varios problemas:

  • No es contemporáneo si el empleado anota la hora «cuando puede» en lugar de al llegar exactamente.
  • Un cuaderno es fácilmente modificable, lo que elimina la trazabilidad que la norma exige.
  • Los clientes pueden verlo al acercarse a la caja, exponiendo datos personales del personal de forma innecesaria.
  • Cuatro años de cuadernos son difíciles de archivar y de encontrar si la Inspección pide registros de hace dos años.

Cómo montar el fichaje por QR en tu tienda

La solución más sencilla es un código QR en la trastienda o junto al vestuario, que cada empleado escanea con su móvil al entrar y al salir:

  1. Imprime el QR y pégalo en la trastienda. Junto al perchero, en la puerta del almacén o en el vestuario. Un sitio discreto por el que el personal pase al iniciar y terminar el turno.
  2. El empleado llega, escanea y pulsa «Entrada». Diez segundos. Sin instalar ninguna app, sin contraseñas complicadas. Cada empleado tiene un PIN de cuatro dígitos.
  3. Al cerrar, «Salida». El sistema calcula las horas trabajadas del día y las añade al registro mensual.
  4. Si hay correcciones —un empleado se fue antes y no fichó—, el dueño las hace desde el panel. Queda trazado.
  5. A fin de mes, se exporta el PDF por empleado y se pasa a la gestoría. El histórico de cuatro años está en la nube, accesible en cualquier momento.

Ejemplo: tienda de ropa con tres empleadas

Una tienda de ropa de barrio tiene a la dueña (autónoma, no ficha), una empleada a jornada completa y una refuerzo de tarde que trabaja de lunes a sábado de 16:00 a 20:00:

  • La empleada de jornada completa ficha a las 10:00, a las 14:00 (salida a comer), a las 16:30 (vuelta) y a las 20:00. El sistema calcula 7,5 horas diarias.
  • La refuerzo de tarde ficha a las 16:00 y a las 20:00. Cuatro horas diarias que se acumulan en el registro semanal.
  • En las rebajas de enero se contrata una tercera persona por tres semanas. La dueña la da de alta en el panel, le asigna un PIN y ya puede fichar desde el primer día. Al terminar las rebajas, se desactiva. El historial se conserva.
  • La dueña no tiene que hacer nada cada día: el sistema registra todo automáticamente. Solo revisa el panel una vez a la semana para verificar que no haya olvidados de fichaje.

¿Qué pasa si la tienda está cerrada y un empleado trabaja?

Preparar el inventario antes de abrir, hacer la caja después de cerrar, recibir mercancía fuera del horario habitual… Todo el tiempo que un empleado trabaja —aunque la tienda esté cerrada al público— cuenta como jornada laboral y debe registrarse. Con un QR en la trastienda, este tiempo queda capturado igual que el horario normal.

¿Cuánto cuesta para un comercio?

El plan Básico de Ficharoo —hasta 8 empleados— cuesta 19 € al mes (190 €/año con dos meses gratis). Para tiendas con más personal o varias sucursales, el plan Pro ofrece empleados y QR ilimitados. Los primeros 15 días son de prueba gratuita.

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