Registro horario para peluquerías: guía práctica para cumplir la ley
Muchas peluquerías y barberías funcionan con equipos pequeños — dos o tres profesionales, a menudo con parte del personal a comisión o con contratos parciales. Es fácil pensar que el registro de jornada «no aplica a negocios tan pequeños», pero es un error: el Real Decreto-ley 8/2019 obliga a cualquier empresa con al menos un empleado por cuenta ajena, sin importar el sector ni el tamaño.
En este artículo vemos por qué es obligatorio en peluquerías, qué dificultades específicas tiene el sector y cómo resolverlo con un sistema sencillo que no interrumpa la atención al cliente.
Qué dice la ley para las peluquerías
La obligación legal no hace distinción por sector: el artículo 34.9 del Estatuto de los Trabajadores exige registrar la hora exacta de entrada y salida de cada empleado por cuenta ajena, cada día trabajado.
Aplica a:
- Peluquerías, barberías y centros de belleza.
- Centros de estética, uñas, depilación, cejas.
- Profesionales a comisión contratadas por cuenta ajena (sí, aunque cobren porcentaje, la presencia cuenta).
- Contratos a tiempo parcial, por horas o por campañas.
- Personal auxiliar: recepcionistas, ayudantes, limpieza.
Quedan fuera, lógicamente, los autónomos sin empleados (la dueña que trabaja sola) y las profesionales que alquilan sillón con contrato mercantil real — siempre que el contrato refleje una relación efectivamente autónoma y no una falsa contratación mercantil.
Los retos específicos del sector
El control horario en una peluquería tiene tres particularidades que un sistema genérico no resuelve bien:
1. Turnos partidos según agenda
Una estilista puede entrar a las 10:00, salir a comer a las 14:00, volver a las 16:30 y cerrar a las 20:00. Su jornada efectiva son 7,5 horas, pero hay que registrar cada una de las cuatro marcas (entrada, salida a comer, entrada tras comer, salida final). El Excel del domingo por la noche no captura eso correctamente.
2. Personal a comisión
Es habitual que las profesionales cobren un porcentaje por servicio. Eso no exime de registrar la jornada: la ley habla de presencia, no de retribución. Si están contratadas por cuenta ajena, hay que registrar sus horas aunque el sueldo dependa de los servicios hechos.
3. Personal de refuerzo en picos
Bodas, comuniones, Navidad, la feria del pueblo… los picos del año piden personal de refuerzo con contratos cortos. Darles de alta en el sistema de fichaje tiene que ser tan rápido como hacerles el contrato — y darles de baja al terminar, igual.
Por qué el papel y el Excel no funcionan aquí
Con personal rotando, citas encadenadas y turnos partidos, el papel en la recepción se convierte en un problema. Lo típico:
- Alguien se olvida de apuntar la salida a comer y hay que calcular horas a ojo al final del mes.
- La hoja se queda en el mostrador y el cliente la ve al pagar — incomodidad con los datos personales de las profesionales.
- Al mes siguiente la hoja se traspapela y el registro del mes anterior desaparece.
- Si la Inspección pide los registros de hace dos años, nadie sabe dónde están.
Excel resuelve parte del problema, pero añade otros: no es un registro contemporáneo al hecho, permite modificar las horas sin trazabilidad, y no se guarda durante los 4 años obligatorios a menos que haya un proceso de backup formal.
Cómo montar el fichaje por QR en tu peluquería
La alternativa moderna es fichar desde el móvil con un QR. En una peluquería esto se monta en menos de 15 minutos:
- Alta en el servicio. Crea una cuenta, pon el nombre del centro, las profesionales (con su PIN personal) y el rol de cada una.
- Imprime el QR. El panel lo genera en PDF. Lo imprimes y lo pegas en el vestuario o junto al mostrador — en un sitio que no esté a la vista del cliente.
- Fichaje al llegar. Cada profesional escanea con su móvil, introduce su PIN y toca «Entrada». Tres segundos.
- Fichaje a la salida a comer y al volver. Mismo gesto: escanear, PIN, «Salida» / «Entrada».
- Fichaje al cerrar. «Salida». Listo.
- Informe mensual. A fin de mes, el panel exporta el PDF por profesional con las horas reales trabajadas. Se envía a la gestoría por email.
Ejemplo: salón con tres profesionales
María (dueña, autónoma), Laura (contratada jornada completa) y Sara (contratada a tiempo parcial, 20 horas/semana). El registro solo aplica a Laura y Sara.
- Ambas fichan con su móvil al llegar y al irse. María no necesita fichar (es autónoma).
- Laura ficha entrada a las 10:00, salida a comer a las 14:00, entrada tras comer a las 16:30 y salida a las 20:00.
- Sara ficha entrada a las 16:30 y salida a las 20:30, cuatro veces por semana.
- A fin de mes, María exporta los dos PDF y se los pasa a la gestoría. Si Laura olvidó fichar una salida un día, María lo corrige desde el panel — y la corrección queda marcada como tal en el registro (cumpliendo la trazabilidad que exige la ley).
Qué mostrar si llega la Inspección de Trabajo
La Inspección de Trabajo puede personarse sin avisar. Te pedirá el registro de jornada de los últimos meses o años. Lo que tienes que entregar es:
- El registro diario por empleada con fecha, hora de entrada y hora de salida.
- Los registros ordenados por mes natural.
- Evidencia de que los registros son inmutables o trazables (no modificables discrecionalmente).
- Archivo disponible durante 4 años.
Con un sistema de fichaje por QR, todo esto se resuelve con un PDF exportado desde el panel en el mismo momento. Sin buscar papeles ni reconstruir hojas de Excel.
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